El error más típico en cafeterías y brunch es este:
“Pongo precios bajos para que venga más gente.”
Eso suena lógico… pero normalmente te deja en un negocio de:
mucho curro
poco margen
estrés
cero crecimiento
Porque vender mucho no sirve de nada si no ganas dinero por venta.
Aquí tienes una guía clara para poner precios bien, proteger margen y subir ticket medio sin que el cliente sienta que lo estás atracando.
La verdad incómoda: si te da miedo subir precios, tu negocio está en peligro
Con inflación, proveedores subiendo, alquiler, personal, comisiones, delivery…
Si tus precios no suben (o no están bien calculados), pasa esto:
vendes más → ganas menos
tienes más mesas → más caos
trabajas más → te quedas igual
📌 El objetivo no es “llenar el local”.
El objetivo es ganar dinero por mesa.
Paso 1: calcula tu margen mínimo (sin inventar)
No hace falta ser financiero. Solo necesitas esto:
Regla rápida para cafeterías:
Bebidas: coste ideal 20–25%
Comida: coste ideal 28–35%
Postres: coste ideal 25–30%
Esto significa:
Si tu plato cuesta 3,50€ en ingredientes,
tu precio debería estar mínimo entre:
3,50 / 0,35 = 10€ (margen ajustado)
3,50 / 0,30 = 11,70€ (mejor margen)
👉 Si estás por debajo, estás “pagando tú” el plato.
Paso 2: no pongas precios “bonitos”, pon precios “rentables”
El típico “9,50€ porque suena bien” es una trampa.
Tú no necesitas que suene bonito.
Necesitas que tu negocio sobreviva.
Ejemplo real:
Si 9,50€ te deja margen justo
10,90€ te deja margen sano
➡️ 10,90€ es el precio correcto, aunque te dé miedo.
Y lo mejor:
muchos clientes no se van por 1€ si tu carta parece premium.
Paso 3: sube precios sin que parezca caro (truco real)
La percepción de caro no viene del número.
Viene del contexto.
Un plato a 13,90€ puede parecer caro o barato según:
el nombre
la descripción
la foto
el diseño
la estructura de la carta
Ejemplo cutre:
Tostada salmón — 13,90€
Ejemplo premium:
Tostada Nordic Salmon — 13,90€
Salmón ahumado, huevo poché, crema de aguacate y limón
📌 Mismo plato.
Diferente percepción.
Paso 4: crea 3 niveles de precio (y subes ticket sin forzar)
Esto es clave:
Si todos tus platos cuestan lo mismo, el cliente elige el más barato.
Pero si tienes 3 niveles, pasa esto:
unos eligen el básico
la mayoría elige el medio
algunos se van al premium
tú subes ticket medio
Ejemplo de escalera real:
Tostada clásica: 7,90€
Tostada premium: 10,90€
Tostada “signature”: 13,90€
📌 No es “inflar precios”.
Es dar opciones con estrategia.
Paso 5: no compitas en precio. Compite en “pack”
El combo es el arma más limpia para subir ticket sin parecer caro.
Ejemplo:
Plato: 11,90€
Café: 2,20€
Zumo: 3,50€
Total suelto: 17,60€
Tú lo vendes como:
Brunch Set — 16,90€
El cliente siente:
“me ahorro algo”
Tú ganas:
más consumo por mesa
más margen total
más estabilidad
Paso 6: protege tu margen con “extras”
Los extras son la impresora del negocio.
Porque el cliente los añade sin pensar demasiado:
aguacate 1,50€
huevo extra 1,20€
bacon 1,80€
mini postre 2,50€
📌 Si no tienes extras, estás dejando dinero en la mesa.
Paso 7: revisa tu carta cada 60 días (o mueres lento)
Los costes cambian. Punto.
Si revisas precios 1 vez al año, vas tarde.
Sistema simple:
cada 2 meses revisas 10 platos
ajustas 2–3 precios
y listo
Es mejor subir 0,50€ cada X tiempo que meter un hachazo de 2€.
Errores de pricing que destruyen cafeterías
Evita esto:
❌ Precios basados en “lo que cobra el vecino”
❌ No saber cuánto te cuesta cada plato
❌ Tener platos “bonitos” pero sin margen
❌ No tener combos
❌ No tener extras
❌ Carta fea que hace que todo parezca caro
BrunchFlow: tu carta web te ayuda a cobrar más (sin parecer caro)
Si tu carta es fea, todo parece caro.
En BrunchFlow te hacemos una carta web:
✅ premium
✅ rápida en móvil
✅ bien estructurada
✅ con combos y extras listos
✅ totalmente gratis
👉 Pide tu carta gratis en BrunchFlow







